
Ayer fue un día de risas y melancolía en el foro de Villajovita:
Sentir el tiempo, tener noción de tiempo es el especial privilegio de los seres humanos. Pero ese sentimiento de lo efímero, de la fluida sustancia de los días, va unido a otro de los exclusivos logros de la existencia: tener palabra; tener lenguaje. Poder contarnos nuestras experiencias y poder sentir y sentirnos, desde las palabras que, hechas de "aire semántico", "se escapan del cerco de los dientes", como tan certeramente expresaron los griegos, constituye un logro sorprendente; pero también, una inevitable claudicación ante el tiempo que pasa. (Pepe Carracao)
Y llevas mucha razón, Pepe, y por eso con estas torpes palabras,quiero manifestar sentimientos que, aún en la distancia y el tiempo, se llevan dentro como parte de tu vida. Sentimientos de cariño, de admiración ... Pensando en mi madre, recuerdo a la tuya, siempre pendientes, siempre atentas a lo que pudiésemos necesitar, alegres con nuestras alegrías y preocupadas con nuestras preocupaciones. Nuestra pena es que ensu vejez y en su enfermedad sólo podemos ser testigos. Lo importante es que siempre nos sientan cercanos y a su lado. Hazle saber que estoy a su lado y con mucho cariño. (Pepe Lorente)
La idea que expresas es magnífica (vocablo este que me gusta oirlo en tu boca): "...tener palabra; tener lenguaje. Poder contarnos nuestras experiencias y poder sentir". Pero aún sin palabras, casi sin comprender el mundo que le rodea, mi suegra, digna amiga del señor Alzheimer, sabe responder a una caricia cuando le acompañan palabras de cariño... las palabras son bonitas mientras se pueden entender, pero incluso después, cuando ya ni siquera son aire semantico y son casi silencios, son imprescindibles. Yo lo veo en ella. (Milan)
...y ya al final del día:
Hoy me siento cansado de portar un disfraz que se hace necesario. Cansado de ocultarme en las sombras de la sonrisa para esconder la tristeza que se cuela entre las rendijas de ese tiempo que tanto nos cuesta vencer y que se estanca a veces en el corazón con un agridulce sabor a nostalgia. Me voy a cerrar los ojos, a tratar de abofetear la melancolía y que Orfeo se compadezca de mí esta noche.
“Como una flor nocturna, Orfeo abre el cáliz de su canto y se cierra al bullicio del día. Nos ayuda durante una hora, durante dos, a vencer el miedo, a vencer la muerte, a vencer el tiempo, que inevitablemente nos lleva a la muerte, llenando el tiempo con el arte que se cumple en el tiempo. Orfeo nos permite por un plazo corto olvidar la razón de la manera que se desconectaría la electricidad; nos permite a los apresados en el espacio, descansar en el tiempo. Apagamos con anhelo a esa débil -ay, qué débil luz de la razón-, que ilumina nuestros oscuros asuntos cotidianos; desconectamos el sentido de la vista; cerramos los ojos, duplicando así la sensibilidad de los oídos. Es de noche, hay silencio, escuchemos a Orfeo".
Jozef Wittlin - Orfeo en el infierno del siglo XX
Es tan corto el plazo que me concede Orfeo para olvidar el tiempo pasado con el disfraz de la alegría, que finalmente ni Morfeo, ni su hermano Fantaso, ni ninguno de los mil Oniros me permiten descansar.
Tal vez sea la memoria la que nos permita vencer al tiempo. Tal vez sea la memoria la que nos haga claudicar ante el tiempo...
El hilo de nuestra vida se hace consciente por este fenómeno de la sucesión en el tiempo. Y ello tiene lugar, precisamente, por la memoria; por esa persistencia de un ahora que no lo es y que no deja de ser, hasta que presiente la proximidad del ahora que viene.Todo ello es fruto de la memoria; de esa capacidad de vencer al tiempo y organizar en él, la secuencia y armonía de los sucesos. (Pepe Carracao)
1 comentarios:
...y si, además, somos capaces de de recoger las palabras para volcarlas en papel -hoy día en este medio de conciencia virtual-, conseguiremos que nunca dejen de vibrar...
Eres genial, tío. No te canses, de todo se sale.
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