17 de enero de 2007

Cinismo

Nuestro insigne Emperador George, en un nuevo ejercicio de cordura democrática, se ha lamentado de que la ejecución de Sadam Husein haya parecido una "matanza por venganza". A su modo de ver, actuaciones como estas demuestran que el gobierno iraquí "aún tiene que madurar".


Y es que tiene toda la razón nuestro venerado paladín. ¡Cómo se puede ser tan chapucero! ¿Es que no aprendemos nada de la pulcritud de su estilo? "Me sentí decepcionado y sentí como caían (por la trampilla), especialmente en la ejecución de Sadam Husein". Es natural, George, esta gente no atiende a las mínimas reglas de pulcritud para estos casos. ¡Una soga en un cuchitril de mala muerte y un teléfono para grabar la ejecución! No puede ser...


Ahí tienen el caso de Timothy McVeigh. Todo un ejemplo de como hacer las cosas: "sujeto con abrazaderas a una camilla en la cámara de ejecución del Centro Federal de Instrucción Penitenciaria, McVeigh de 33 años, recibió la inyección letal con tres sustancias químicas que ha acabado con su vida. Mientras, todos los medios de comunicación del país, que estaban pendientes de su muerte, superponían imágenes de la prisión donde se llevó a cabo la ejecución". Hombre ¡esto es otra cosa! Agonizó durante 10 minutos mientras diez familiares de las víctimas del atentado, cinco observadores de McVeigh y 10 periodistas, cada grupo en distintos cuartos y separados del salón de ejecuciones por un cristal, presenciaban la ejecución. Además, otras 300 personas, incluidos supervivientes de la tragedia y familiares de las víctimas, presenciaron la ejecución a través de un circuito cerrado de televisión. No se sabe si hubo cortes para publicidad.


Lo de menos es que el caso Timothy McVeigh proceda precisamente de esta cultura de odio pregonado por el racismo y la ideología de tu Imperio, Geoorge. En realidad, tanto Timothy McVeigh como Sadam Husein, no son sino unas víctimas más de esta cultura de odio.


Dicen los de Amnistía Internacional que "las ejecuciones no hacen sino reiterar la crueldad y la fútil brutalidad de una política gubernamental que juega con la vida humana y responde al homicidio con más homicidio". Pero no te preocupes George, ya sabes que esto no son más que parrafadas de progres trasnochados...